lunes, 2 de mayo de 2011

HaBLaR De ArTe PúBLiCo / ArTe PoLíTiCo

Es hablar de muchas manera de ver el mundo que no tiene rasgos ni materiales que identifiquen sus obras, sino que se trata de una actitud colectiva, contestataria que debe ayudar a superar la alienación. Definirla resulta imposible, pues de lo que se trata es de entenderla desde su esencia. Si bien no todos tenemos un don artístico, sí somos humanos con ideas y por naturaleza políticos, y el arte público es una propuesta política ya que comprende el contexto, es decir, en dónde se está, para quién va, o sea para ese público y en ese momento. 

Siah Armajani en su manifiesto "el arte público en el contexto de la democracia americana” dice: 
"El arte público no trata acerca de uno mismo, sino de los demás. No trata de los gustos personales, sino de las necesidades de los demás. No trata acerca de la angustia del artista, sino de la felicidad y bienestar de los demás. No trata del mito del artista, sino de su sentido cívico. No pretende hacer que la gente se sienta empequeñecida e insignificante, sino de glorificarla. No trata acerca del vacío existente entre la cultura y el público, sino que busca que el arte sea público y que el artista sea de nuevo un ciudadano."

El arte público es en este sentido más un acto de conciencia, que debe tener un equilibrio entre la creación y la democratización. Oscar Navajas Corral en su texto, "Arte público. Diálogo comunitario" dice : "El arte público debe formar parte de la vida, de la vida de los que la habitan. Analizar los aportes que ha realizado el arte público en la educación estética del ciudadano plantea por un lado admitir que el arte  público es un hecho cultural y social que trasciende al propio objeto y que es portadora de categorías estéticas, y está abierta a múltiples interpretaciones"

Es indispensable pensar el arte público en estrecha relación con el espacio público,  aunque no todo lo que hay en él es arte público, es decir que encontramos diferente signos que las personas han escrito o designado en alguna parte de la ciudad, sin ninguna intención de trascendencia en la memoria, tiempo o espacio, es importante también la interacción o la relación directa con el transeúnte para que deje de ser un simple caminante que observa, y se convierta en un agente activo en la construcción de la obra, porque la calle es de todos y para todos ... como el arte, como lo afirma Rosa Olivares en su artículo: La calle es mía. 




Redacción: Juliana Trejos.


La CiuDaD Y Lo PúBLiCo.

"Lo público es en la sociedad contemporánea el lugar donde nos encontramos" García Canclini.


El arte público no es una tendencia ni una nueva vanguardia, es la reacción a una sociedad moderna que cada vez se hace más densa en sus experiencias y más débil en el planteamiento de reflexiones. Es así, como la necesidad de expresión trasciende de los límites del museo y de las representaciones de nación encerradas en centros históricos, para apropiarse de la ciudad como escenario que no excluye, que amplifica la diversidad y que de uno u otro modo alimentan la esencia del arte, partiendo de la idea de que el arte es la capacidad de crear con una finalidad estética y comunicativa que permitan expresar ideas  y visiones de mundo. Que quede claro, que no pretendo definir el arte, y menos el arte público, solo trato de darle forma a estas muestras, que contribuyen a la construcción de memoria, a la apropiación de espacios público, a la generación de conciencia y a la participación ciudadana.


Para ninguno es un secreto que lo que era verde, ahora es cada vez más gris, el prototipo de ciudad occidental cada vez se impone más, pero paralelo a esto, se mantiene la resistencia, resistencia que se manifiesta con: esculturas tanto materiales como humanas, performances, también de lo gris se apodera el aerosol y la pintura y tantas otras intervenciones que no son necesariamente artísticas, pero tienen lugar en la esfera de lo público.


Yo pensaría que no habría lugar para la censura, por ser la calle, dónde todos nos hacemos iguales, pero en la realidad esto es tan sólo una utopía, existe la vigilancia constante protagonizadas no sólo por personas, sino también por cámaras, hay un montón de ojos encima que intentan callar verdades y realidades. Ante esto sobrevive el imaginario, la creatividad,  las ideas y el amor y es este último el elemento más importante, porque es también una cuestión de pasión de inspiración, que lleva el alma a su máxima expresión. 

En este orden de ideas la ciudad como escenario para el arte público, se plantea también como un reto,  el reto de darle paso a la multiculturalidad, y en hacer ver lo que entre el aceleramiento, la velocidad, el tráfico queda oculto, en evidenciar lo que tenemos en común como humanos, pero que olvidamos por el afán de nuestro recorrer, todo ello con la intención de amplificar las experiencias.

                                      


Redacción: Juliana Trejos