jueves, 5 de mayo de 2011

Pueden dejar las paredes en blanco, pero no la conciencia

Me encanta caminar por las calles de mi ciudad,  y ver cómo se transforma ... pues la alcaldía la quiere blanca y nosotros multicolor, pues para ellos no es conveniente que en vez de propaganda política pagada por el gobierno de turno, haya gaffiti, stencil, carteles, anuncios, que sin importar la técnica ni la forma, están comunicando y están transformando pensamientos, están generando conciencia. Esto último es lo realmente importante, pues a través de exóticos dibujos, estrafalarios colores, se conversa sobre contextos, se manifiesta la inconformidad, se resiste al sistema, se siente y se vive la ciudad, pues sólo con la existencia de ellos, podemos pensar que no estámos solos, que no se trata de ser un inconforme, se trata de ser consciente, y las pruebas están en las esquinas, en los muros, en los puentes, en los andenes, en los túneles que conducen de un barrio a otro, es la verdadera expresión de lo que reclama un pueblo. 

El graffiti se caracteriza por perdurar en la pared y ser efectivo comunicativamente, sus tamaños y sus estilos son de gran atención para la mayoría de personas, y es aquí donde viene mi pregunta ... ¿Qué pasa en una sociedad, dónde la mayoría de grafitti y diferentes expresiones artísticas y culturales, son borradas, o más bien pintadas de blanco por su propio gobierno?. Es decir que tenemos unos mandatarios, que no respetan la libre expresión, y es que no se trata de un capricho, se trata de que surgen porque es una manera de resistir, de sobrevivir ante un sistema alienante y homogeneizante, es mucho más que una queja o un simple reclamo, es un discurso que proclama derechos, dignidad y respeto.

También es curioso ver, que hoy las paredes están blancas, y mañana o pasado mañana, están otra vez coloridas, sin importar cuantas veces las puedan pintar, es como un juego que se torna vengativo, pues pueden dejar las paredes en blanco, pero no la conciencia.















Redacción: Juliana Trejos
Fotos por : Alejandra Noreña

SiN PeRMiSo, TaMBiéN Se PueDeN HaCeR LaS CoSaS.


Realizar apropiaciones artísticas en nuestro campus, es iniciar la batalla contra una administración empeñada en gastar más en pintura blanca y en adornos navideños, que en entender lo que los estudiantes queremos. 

El proceso de realizar un mural en la Universidad Tecnológica de Pereira, tiene los siguientes pasos:

1- Solicitar una cita con el comité evaluador de murales, conformado por profesores de artes y con los cuales nunca pudimos entablar comunicación, a pesar de los reiterados esfuerzos por localizarlos. En esta reunión se supone se argumenta artísticamente el mural. Seguido a esto aprueban o se niega la realización del mural, en el caso en que la propuesta se acepte, pasa ahora por autorización del vicerrector administrativo, concluyendo este proceso con la realización del mural con los permisos correspondientes.

Nuestro caso es diferente a pesar de querer realizarlo siguiendo estos pasos, nos dimos cuenta del poco interés que hay hacia esta clase de iniciativas estudiantiles. Se han puesto a pensar, ¿Quiénes son los que realizan los murales en la UTP? pues los profesores quienes tiene la facilidad de hacerlos sin tantas trabas como si la universidad no fuera de nosotros los ESTUDIANTES. 

Fue así que el día 2 de septiembre de 2008 en una jornada de resistencia cultural y artística nos tomamos lo que nos pertenece la UTP y pintamos nuestro bello mural realizado por tod@s los que quisieron dejar su huella, ese día concretamos el mural hecho por los estudiantes.

Actualmente sigue ahí como único mural hecho por nosotros, como muestra de que sin permiso se pueden hacer las cosas, que hay que atreverse actuar, que es necesario dejar el miedo y arriesgarse y que una propuesta bien argumentada no es fácil de derribar. 

Desde el grupo editorial de Ambiente Crítico, periódico estudiantil de la Facultad de Ciencias Ambientales el cuál se encargó de la parte logística para que el mural sea una realidad, pensamos que este es sólo un comienzo y que es necesario que la apropiación de nuestro campus por parte de los estudiantes sea de manifiesta urgencia.

Por: Eduardo Arias Pineda
Estudiante, Facultad de Ciencias Ambientales.